viernes, 22 de septiembre de 2017

Este año Cochabamba registró más eventos sísmicos

Según la geóloga del Observatorio de San Calixto, Mayra Nieto, el departamento de Cochabamba registró 58 eventos sísmicos en ocho meses. Este resultado hace notar que la región tiene el récord de sismicidad superficial del país, debido al movimiento de las fallas geológicas.

“Cochabamba se encuentra en el oroclino boliviano (cadena de montañas), es la zona de mayor deformación de los Andes centrales”, dijo Nieto.

De acuerdo con la información proporcionada al año se registran entre 60 y 70 movimientos sísmicos. La geóloga explicó que los temblores superficiales pueden llegar a causar daños y generalmente son percibidos. El riesgo se incrementa debido al tipo de suelo del departamento.

Nieto manifestó que Cochabamba se encuentra sobre un suelo de sedimento y no de roca. “Los sedimentos no están bien compactados, tienen poros y producen la amplificación de las ondas sísmicas”, dijo.

Las instituciones de emergencia reconocen que el departamento no está preparado para afrontar un terremoto.

El coordinador nacional del SAR-Bolivia, Bernardo Aranibar, señaló además no se cuenta con normativas para las construcciones seguras, existen deficiencias en los sistemas de emergencia y equipamiento.

“En temas de respuesta tenemos para una cobertura de 1 por ciento para reaccionar”, manifestó. Cuestionó que no existan mapas de riesgo que ubiquen lugares de concentración de la población, las edificaciones de riesgo. “Sólo con el incendio de K’ara K’ara hemos tenido problemas, no sabemos cómo actuar, eso hay que trabajarlo”, dijo.

Por su parte, el jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Gobernación, Óscar Soriano, afirmó que se cuenta con un Plan de Contingencia y atención; sin embargo, reconoció que las capacidades de respuesta son limitadas.

Bomberos tiene 80 rescatistas y se necesitarían 500 para una emergencia. Según la norma internacional, se necesita un bombero por cada 1.000 habitantes.

El director de Bomberos, Nelson Flores, señaló que hasta el momento no se realizó ningún simulacro para movimientos telúricos. “Por lo menos se deberían hacer dos simulacros, formar las brigadas de rescate”, dijo.

Nieto explicó que, por la historia sísmica de Cochabamba, se puede alcanzar una magnitud de 6,8 en la escala de Ritcher. En el departamento, los dos sismos de magnitud ocurrieron en 1909 en Sipe Sipe y en 1998 en Aiquile y Totora, el último fue de 6,8.

PREVENCIÓN EN EMERGENCIAS

El coordinador nacional SAR-Bolivia, Bernardo Aranibar, cuestionó que las instituciones no tengan planes de contingencia para actuar al momento de un terremoto.

“La conciencia de las mismas empresas, de la misma ciudadanía no ha llegado a interesarse, no hay planes de emergencia en las instituciones”, cuestionó Aranibar.

MEDIDAS PREVENTIVAS

El director departamental de Bomberos, Nelson Flores, cuestionó la falta de preparación de la población. Según se supo existe total desconocimiento sobre cómo actuar en caso de un sismo.

A pesar de que los eventos sísmicos no se puedan predecir, los responsables de las instituciones de seguridad piden que la población conozca cómo actuar ante un fenómeno de este tipo.

Se recomienda mantenerse alejado de ventanas, puertas, espejos y objetos que puedan caerse. Pero si uno se encuentra en la calle, debe alejarse de los postes y cables eléctricos y abandonar las edificaciones después del movimiento telúrico. En tanto, en las instituciones donde hay gran cantidad de personas se debe identificar los lugares de menor riesgo y evitar aglomerarse en puertas o descender por las gradas o por el ascensor mientras dura el movimiento.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Terremoto MExico Fuerte olor a gas se apodera de la ciudad y colapsan las rutas



Miles de personas atemorizadas salieron a las calles de la Ciudad de México con los rostros demudados y un persistente olor a gas tras el fuerte terremoto ocurrido ayer.

El sismo derrumbó al menos 44 edificios de la ciudad provocando fugas de gas en las calles y un fuerte hedor que sacudía a los ciudadanos, que acudían prestos con cuerdas, ropa y agua para ayudar a los equipos de rescate.

La gente se agolpó junto a los edificios derrumbados, cubriéndose las caras con sus manos a causa del fuerte olor a gas, que les apresaba la garganta mientras preguntaban por sus familiares atrapados.

Las autoridades fueron cortando las calzadas y vociferando con sus megáfonos para que la gente despejara las calles y se ocultara en los parques, hoy más nunca, pulmones en una ciudad histérica.

Mientras, los helicópteros volaban a baja altura coordinando los trabajos de las autoridades federales, la armada y el ejército mexicano, que arribaron a los lugares de extrema destrucción.

Rutas afectadas
La Autopista del Sol, que une la ciudad de México con Acapulco, colapsó en el kilómetro 109 cerca de la comunidad de Xochitepec, Morelos, a dos horas de distancia de Axochiapan, donde fue el epicentro del sismo.

Los automóviles que circulan por la Autopista fueron desviados a los kilómetros 107 y 132, informó en un comunicado Caminos y Puentes Federales (Capufe).
En Morelos, donde se dio uno de los dos sismos de ayer, colapsaron el Edificio Latinoamericano en Cuernavaca, además presentaron daños la Presidencia Municipal de Jojutla y la Iglesia de Tetelcingo.

El secretario de Gobierno de Morelos, Matías Quiroz, informó que también cayó una parte de la carretera que está frente al balneario de Oaxtepec.

Terremoto Mexico “¡No es posible que sea el 19 de septiembre!”


“¡No es posible que haya sido también en 19 de septiembre!”, dice entre sollozos Lucía Solís, que vivió el poderoso sismo de 7,1 grados de este martes en el barrio La Roma, uno de los más destruidos por otro gran terremoto hace exactamente 32 años.

Como Solís, de 42 años, los habitantes de La Roma y su vecino La Condesa, en Ciudad de México, revivieron la tragedia de aquel 19 de septiembre de 1985, cuando un sismo de 8,1 grados causó más de 10.000 muertos en todo el país y dejó en ruinas amplios sectores de la capital.

En ambos barrios, una vez más varias estructuras se vinieron abajo con el terremoto que sacudió este martes el centro de México a la hora del almuerzo. Al menos 118 fallecidos deja el sismo, entre ellos 30 en la capital mexicana, según balances oficiales.

"Estábamos en el piso 13 y las escaleras comenzaron a fracturarse mientras bajábamos, pero logramos salir", relata entre gritos y llanto Amalia Sánchez, compañera de Lucía, frente a un edificio del que sale humo por la explosión de tanques.

Ante la falta de transporte público, un mar de personas caminaba por la avenida Insurgentes que separa a La Roma y La Condesa, el primero un barrio de moda, estilo hypster, con exclusivos restaurantes y donde residen muchos extranjeros; y el segundo caracterizado por sus costosos alquileres.

Las ambulancias apenas logran abrirse paso entre el tráfico paralizado en muchos puntos de la ciudad, y cientos de voluntarios hacen cadenas para levantar a mano limpia pedazos de techos, muros o escaleras en busca de personas atrapadas en los edificios derrumbados.

El pánico generalizado se mezcla con el olor a gas que se respira casi en cada esquina, mientras los soldados tratan sin éxito de crear cinturones de seguridad en medio del caos. "No fumen, no fumen", dicen los socorristas advirtiendo de posibles fugas de gas.

"Ya habíamos desalojado durante el sismo pero regresamos por nuestras cosas y todo se derrumbó, de repente no había luz y sentía que el muro que tengo atrás de mi escritorio estaba inclinado sobre mí, por ahí pude arrastrarme y salir por el techo", dice Luis Pares, un ingeniero de 45 años.

Relatando todo con una sonrisa nerviosa y sacudiendo con manos temblorosas el polvo a otra de sus compañeras de trabajo, Pares también recuerda el terremoto de hace 32 años.

"Pude sacar desde el techo a varios compañeros que estaban en el piso de abajo, casi todos increíblemente sin lesiones. Todavía no lo puedo creer. ¡Encima en
19 de septiembre!", añade el hombre que exhibe apenas unos rasguños en las manos.

"Joder, creí que moriría", comenta Luis González, un arquitecto español, mientras observa las labores de rescate de una casa. "¡Allí hay gente viva atrapada!", grita una mujer señalando a un edificio donde funciona una clínica de medicina alternativa, que colapsó por completo y del que salen poco a poco tres personas con vida conscientes pero en shock.

Terremoto de 7,1 grados en México causa pánico y decenas de muertos

El epicentro se ubicó a 55 kilómetros de Puebla. Se produjo a 57 kilómetros de profundidad, por lo que solo hubo dos réplicas. Más de 40 edificios colapsaron y cientos de personas quedaron atrapadas. Arduas tareas de rescate de víctimas


El reloj marcaba las 13:14 hora local. En ese momento se producía una casualidad fatídica de la historia. El mismo día que hace 32 años, un 19 de septiembre de 1985, un catastrófico terremoto mató a más de 10.000 personas en Ciudad de México, otro ‘sismo mayor’, de 7,1 grados en la escala de Richter, sacudió el centro de México lo que causó decenas de muertos y cientos de heridos. Más de 40 edificios colapsados por el sismo que provocó un desastre en la capital mexicana, Puebla, Morelos y Oaxaca.

El epicentro del movimiento telúrico se ubicó a 55 kilómetros de la ciudad de Puebla, en el estado del mismo nombre, a 57 kilómetros de profundidad, según el Instituto Sismológico de México (ISM).

Según informes, hasta anoche eran al menos 151 las víctimas mortales del terremoto que sacudió el centro del país, mientras que los servicios de emergencia realizan labores de rescate en las zonas afectadas.

Hasta anoche las autoridades de Protección Civil habían contabilizado oficialmente 151 fallecidos: 55 en Morelos, 49 en Ciudad de México, entre ellos 21 niños en una escuela, 32 en Puebla, 11 en el Estado de México y tres en Guerrero y uno en Oaxaca.

Dos horas antes del terremoto de ayer, a las 11:00 (16:00 GMT), se había realizado una macrosimulacro en la Ciudad de México, al activarse la alerta sísmica, que suena en los altavoces desplegados por toda la ciudad.

Como cada año, se colocaba la bandera nacional a media asta en señal de luto y recuerdo de las víctimas de 1985. Minutos después todo fue real, un verdadero desastre.

El mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto, que regresó de urgencia al país desde Nueva York, convocó al Comité Nacional de Emergencias para evaluar la situación y coordinar las acciones de rescate. “El PlanMX ha sido activado”, escribió en su cuenta de Twitter.

Solo dos réplicas
El director del Centro Nacional para la Prevención de Desastres (Cenapred), Carlos Valdés, descartó más réplicas de este sismo debido a la profundidad del epicentro, de 57 kilómetros. Hasta ahora solo se han producido dos, la mayor de ellas de magnitud 3,3, señaló.
Los equipos de emergencia se esfuerzan por rescatar a las personas atrapadas en los edificios derrumbados en Ciudad de México, en medio de un caos circulatorio que dificulta el paso de ambulancias y por el temor a que se produzcan nuevos temblores.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que 3,8 millones de clientes carecen de suministro de energía eléctrica debido al movimiento telúrico.
El terremoto también ocurrió solo unos días después de que el 7 de septiembre pasado otro poderoso terremoto, de magnitud 8,2, el más fuerte desde 1932, dejó 98 muertos en el sur del país; 78 en Oaxaca, 16 en Chiapas y 4 en Tabasco.

Derrumbes y pánico

Escenas de pánico y desesperación se vieron en las primeras horas tras el terremoto, especialmente, por los edificios derrumbados. Miles de personas salieron a las calles intentando resguardarse de los efectos del sismo.

En Ciudad de México, en la esquina de Alvaro Obregón y Medellín se derrumbó casi por completo una clínica de medicina alternativa de cinco pisos.
Tres heridos han sido rescatados de entre los escombros, mientras voluntarios buscan a más personas. "Hay gente atrapada!", gritaba una mujer.

En el barrio Roma, hay una escuela derrumbada, que aplastó al menos dos coches.

"Llegamos al colegio y todo el mundo llorando, todo el mundo desesperado y los niños agarrados de una cuerda", narró a la AFP Jorge López, de 49 años, que estaba con sus dos hijos de 6 y 3 años.

El aeropuerto de Ciudad de México suspendió sus operaciones.

En tanto, funcionarios de Protección civil advierten a la población que hay fugas de gas.

"¡No fumen! ¡Hay fugas de gas!", gritaban los socorristas mientras corrían por las calles en el sector de Roma Norte.

"Estoy consternada, no puedo contener el llanto, es la misma pesadilla que en 1985", dijo a la AFP, entre lágrimas Georgina Sánchez, de 52 años, en una plaza de Ciudad de México.

"Estaba caminando por (la calle) Colima y las ventanas empezaron a moverse. Vi a la gente correr, empezaron a gritar. Estuvo muy feo. No me quería acercar a ningún árbol. Me tuve que tirar al suelo", refirió Leiza Visaj Herrera, de 27 años.

“Estuvo bastante fuerte. Los edificios empezaron a moverse. La gente está muy nerviosa. Vi a una señora que se desmayó por el susto”, relató Alfredo Aguilar, de 43 años.

En Ciudad de México funciona un sistema de alarmas que se activa un minuto antes del sismo, pero periodistas de AFP dijeron que esta vez se escuchó la alarma al mismo tiempo que comenzó a sentirse el temblor.

"Lo sentí muy fuerte, estábamos en el piso siete y el edificio se movió demasiado", explicó a Efe la oficinista Ivonne Solís, quien no pudo salir del inmueble hasta que terminó el temblor con epicentro en el céntrico estado de Morelos.
La joven, todavía asustada, reflejaba el sentir general de los 20 millones de habitantes de la Ciudad de México, una de las más pobladas del mundo.

“Parecía que se iba a caer todo”, relató el futbolista paraguayo del América de México Cristhian Paredes los momentos de angustia en el Estadio Azteca durante el sismo.

País asolado por desastres
Además de los dos terremotos ocurridos en menos de dos semanas, México enfrentó otros desastres naturales.
Dos huracanes ocurrieron en las últimas dos semanas: Kathia, en el Golfo de México, y Norma, en la costa del océano Pacífico, con miles de personas afectadas.

EL GOBIERNO BOLIVIANO EXPRESA SU SOLIDARIDAD

El presidente Evo Morales expresó ayer su solidaridad al pueblo mexicano tras el terremoto de magnitud 7,1 en la escala de Richter que sacudió el centro del país.

"Consternado por terremoto en México. Toda nuestra solidaridad con las víctimas y el pueblo mexicano. Mucha fuerza y hermandad", escribió en Twitter Morales, quien se encuentra en Nueva York para asistir a la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La Cancillería boliviana también emitió un comunicado en el que manifiesta a nombre del país solidaridad con México.

"En estos momentos tan difíciles, el pueblo y Gobierno de Bolivia manifiestan su más profundo pesar por las víctimas, así como también su solidaridad y firme compromiso de cooperación con el pueblo y Gobierno de México", concluye.



La angustiante búsqueda de niños bajo los escombros de su escuela en México


Adriana se muerde los labios de angustia: su hija de siete años estaba perdida este miércoles bajo los escombros de su escuela derrumbada durante el terremoto que el martes azotó a México. Al menos 21 niños murieron aplastados en este lugar y los desaparecidos suman 30.

"No hay poder humano que pueda imaginar el dolor que estoy pasando", dijo en la madrugada a la AFP Adriana Fargo en un albergue improvisado a la intemperie, mientras espera noticias de su hija desaparecida bajo las ruinas de la escuela Enrique Rebsamen, al sur de Ciudad de México.

Sentada en una silla con los puños apretados y la mirada fija en el suelo, esta mujer traumatizada de cabellos rojizos no alcanzó a pronunciar el nombre de su hija. Cuando se le pregunta por quién espera, solo logra apretar los labios para contener un llanto que sería inconsolable.

Mientras, su esposo trabajaba hombro a hombro con los cientos de soldados, bomberos y rescatistas que, entre la oscuridad de la madrugada, removían cuidadosamente los escombros en busca de señales de vida de los pequeños.

Con picos, palas e incluso a mano limpia, estos hombres -que llevan casi 24 horas sin dormir y mal comer- no escatimaban esfuerzos en la angustiante carrera contrarreloj para encontrar con vida a los al menos 30 niños -según cifras oficiales- que siguen desaparecidos en esta escuela primaria y secundaria.

"¡Silencio por favor! No caminen, no respiren, que tratamos de escuchar las voces" de los pequeños atrapados, clamaba desde el altavoz un policía, mientras un séquito de voluntarios, con linternas en la cabeza, llevaban largas vigas de madera para sostener los techos a punto de derrumbarse, en una zona acordonada por el ejército y casi imposible de penetrar para la prensa y los civiles.

Hasta ahora, 11 niños y al menos una maestra han sido rescatados con vida de entre los escombros; pero 26 personas salieron ya muertas, 21 de las cuales menores, según el oficial José Luis Vergara, coordinador del rescate.

La tarde del martes, el centro de México fue sacudido por un terremoto de 7,1 grados, justo el día que se cumplió el 32° aniversario del devastador terremoto de 1985.

Hasta el momento, el sismo dejaba 217 fallecidos: 86 Ciudad de México, 71 en el vecino estado de Morelos, 43 en Puebla, 12 en el Estado de México, cuatro en Guerrero y uno en Oaxaca, según cifras oficiales.

- Llueve sobre mojado -
Esta tragedia sucede mientras México no ha superado aún el trauma que le dejó otro terremoto -de 8,2 grados- ocurrido el 7 de septiembre, que dejó una centena de muertos y numerosas casas destruidas, sobre todo en Juchitán, Oaxaca (sur).

Después de ese sismo, las autoridades de México aseguraron que revisaron concienzudamente todas las escuelas del país y verificaron que sus estructuras estaban fuertes.

Pero un puñado de madres envueltas en cobijas, junto a Adriana Fargo, sufren mientras esperan noticias de sus hijos desaparecidos en la escuela Enrique Rebsamen, un edificio de tres pisos que se redujo a uno. Algunas padecen crisis nerviosas, y ninguna pudo articular una palabra a la AFP.

María del Pilar Martí, profesora de la escuela, aseguró que los niños no alcanzaron a salir tras el sismo del martes.

"Nos tuvimos que resguardar en nuestros salones hasta que pasara el temblor (...) Se vino una nube de polvo cuando se colapsó una parte del edificio totalmente", dijo portando un tapabocas a la cadena Televisa.

"Aparentemente hay otros nueve cadáveres localizados" entre los escombros, y "parece que están a salvo unos veinte niños con una maestra, al interior de un salón", dijo a la AFP uno de los rescatistas, bajo condición de anonimato, tras bajar de la inmensa montaña de ruinas.

Alrededor, tropas de ciudadanos voluntarios se organizaban para transportar, a través de una cadena humana, canastos repletos de botellas de agua hasta los rescatistas. Una vez vaciados, esos canastos regresaban llenos de escombros.

Frente a la escuela, dos personas sentadas en una mesa con una computadora hacían las veces de "centro de control" para llevar una lista de los niños muertos, rescatados y desaparecidos.

Pero la falta de transporte y los cortes de comunicación y luz eléctrica complicaban las cosas.

"Es un caos... hay niños que salieron heridos de la escuela y están en hospitales solos, sin sus padres. Mientras que aquí en la escuela hay padres desesperados que no encuentran a sus hijos", dijo bajo el anonimato una de las personas que llevaba control de la lista, a la cual la prensa no puede tener acceso.

México busca desenterrar sobrevivientes tras sismo


Las tareas de rescate continúan sin descanso este miércoles en la capital y estados centrales de México en busca de sobrevivientes entre los escombros de edificios colapsados tras un devastador sismo que deja más de 200 muertos, entre ellos 21 niños en una escuela derrumbada.

“Hasta el momento se reportan 224 fallecidos. Gran parte de los capitalinos no durmieron, temerosos de una fuerte réplica y pendientes de los rescates en la cuarentena de edificios colapsados en Ciudad de México, que el 19 de septiembre de 1985 quedó parcialmente destruida por un sismo de 8,1 grados que dejó más de 10.000 muertos.

Los rescates se centraban en la zona sur y en el corredor Roma-Condesa, exclusivo sector conocido por sus bares y restaurantes y donde viven numerosos extranjeros. En los estados de Puebla y Morelos, donde se registró el epicentro del sismo a las 13:14 locales del martes, también continuaban las tareas de rescate en viviendas y construcciones destruidas.

“Fuerzas Armadas y Policía Federal seguirán trabajando sin descanso hasta agotar todas las posibilidades de encontrar más personas con vida", escribió el secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio.

Silencio y aplausos

Con un puño levantado o al grito de "¡Silencio!", los rescatistas -desde los llamados Topos que se especializaron en recate con el sismo de 1985, hasta civiles voluntarios- no pararon durante la madrugada con la esperanza de escuchar algún ruido que indicara que había un sobreviviente entre los escombros.

Mientras se excavaba y retiraban escombros en botes de plástico que son pasados de mano en mano, un Topo se internaba en un boquete en busca de sobrevivientes. Cuando lo conseguía, el silencio se rompía entre vivas y aplausos.

Gran parte de la ciudad no descansó. Se pudo constatar que en las calles circulaban numerosas camionetas de carga trasladando agua, alimentos, medicinas y otros artículos, mientras que en otras se observaban a rescatistas equipados con palas y picos.

En parques públicos de la zona Roma-Condesa se instalaron campamentos en donde se reunía ayuda para rescatistas y damnificados. Numerosas personas durmieron en la calle sobre cobijas o dentro de tiendas de campaña.

Las clases en la capital y en los estados afectados fueron suspendidas por el gobierno hasta nuevo aviso mientras que empresas y oficinas públicas trabajarán con el personal esencial. El presidente Enrique Peña Nieto mandó un mensaje en la madrugada exhortando a conservar la calma.

"En la medida de lo posible, la población deberá permanecer en sus hogares siempre que sean seguros y evitar congestionar las calles por donde deben transitar los vehículos de emergencia", dijo. Distintos países han mandado mensajes de condolencias a México y anunciado el envío de socorristas.

México se ubica entre cinco placas tectónicas cuyos movimientos lo convierten entre los países con mayor actividad sísmica en el mundo. El pasado 7 de septiembre, un terremoto de 8,1, el más fuerte en un siglo en México, causó 96 muertos y más de 200 heridos en el sur del país, especialmente en los estados de Oaxaca y de Chiapas.

Un país azotado por terremotos que resultan fatales



El terremoto de 7,1 grados en la escala de Richter ocurrido el martes en el centro de México, con más de 200 personas fallecidas es uno de los más fuertes registrados en el país en los últimos años.

El seísmo se ha producido cuando se cumplen exactamente 32 años del mayor desastre en la historia de Ciudad de México. Esta es una relación de los principales terremotos con víctimas mortales en el país azteca desde 1985, año en que México sufrió el peor de su historia reciente:

- 19 septiembre 1985: Un grave terremoto de 8,1 grados en la escala de Richter y con epicentro en Michoacán (centro del país) causa unos 10.000 fallecidos, según fuentes oficiales, y 45.000, según la Coordinadora Única de Damnificados. El temblor provocó la destrucción de un tercio de los edificios de la ciudad de México.

- 14 septiembre 1995: Cuatro muertos dejó un seísmo de 7,3 grados en las escala de Richter en el estado de Guerrero.

- 9 octubre 1995: A 61 muertos se elevó el número de víctimas fatales por causa del terremoto de 7,5 grados en la escala de Richter que afectó principalmente a los estados Colima y Jalisco.

- 15 junio 1999: Un terremoto de magnitud 6,7 grados en las regiones sur y central de México provoca 18 muertos, más de 200 heridos y al menos 16.000 damnificados. El Estado de Puebla fue el más afectado.

- 30 septiembre 1999: Un terremoto de 7,4 grados en la escala de Richter y con epicentro en el estado de Oaxaca ocasiona 39 muertos, medio centenar de heridos y 250.000 damnificados.

- 21 enero 2003: Al menos 29 muertos, 290 heridos y 30.000 damnificados por causa del terremoto de 7,6 grados Richter que sacudió el oeste y centro del país, con epicentro en el estado de Colima, en la costa del Pacífico.

- 4 abril 2010: Un seísmo de 7,2 grados causa cuatro muertos, 233 heridos, 25.000 damnificados, y numerosos daños materiales, en el estado de Baja California, en el norte de México.

- 10 diciembre 2011: Un temblor de 6,5 grados en la escala de Richter en el estado de Guerrero causa tres muertos y escenas de gran nerviosismo en la capital, México Distrito Federal, donde hubo cortes eléctricos y del suministro de gas.

- 20 marzo 2012: Estados de Guerrero y Oaxaca: un seísmo de 7,4 grados provoca dos muertos y más de una decena de heridos. Fue seguido por un centenar de réplicas superiores a 3,5 grados.

- 18 abril 2014.- Un terremoto de 7,5 grados en la escala de Richter que afecta al sudoeste de México.

- 8 septiembre 2017: Al menos 98 personas fallecen en el terremoto de 8,2 grados que se registró en México, tuvo su epicentro en Chiapas, aunque se sintió tanto en la capital del país como en los países limítrofes.

- 19 de septiembre 2017: La fecha quedará grabada porque hace 32 años se dio uno similar. De momento se han reportado 217 fallecidos y la cifra sigue en aumento. El sismo fue de 7,1 grados.